298 familias reciben su casa en Altos de #Ñuble y reconocen a recolector con calle en su honor
Un emotivo hito marcó la inauguración del conjunto habitacional Altos de Ñuble en Chillán, donde 298 familias recibieron las llaves de su casa propia y, además, se concretó el nombramiento de una calle en honor al recolector de residuos domiciliarios Humberto Enrique Muñoz Navarrete, de 63 años.

El trabajador, con más de 28 años de servicio en la comuna, se desempeña en la Empresa Dimensión S.A. y es conocido entre sus compañeros como “El Chico Humberto”. La iniciativa fue propuesta por el alcalde Camilo Benavente y aprobada de forma unánime por el Concejo Municipal, con el objetivo de dignificar la labor de quienes cumplen funciones esenciales en la limpieza y bienestar de la ciudad.

El jefe comunal destacó que este reconocimiento busca poner en valor un rubro muchas veces invisibilizado. Señaló que Muñoz representa liderazgo, compromiso y dedicación, cualidades que reflejan el trabajo de miles de personas que diariamente contribuyen a mantener una ciudad más limpia y humana.
El nombramiento forma parte de un proceso administrativo iniciado en marzo de 2025, que incluyó la revisión de nombres por parte de la Dirección de Obras y Cultura Municipal, su paso por el Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil (COSOC) y la posterior aprobación del Concejo Municipal.
Visiblemente emocionado, Humberto Muñoz señaló que lleva casi tres décadas recorriendo las calles en invierno y verano, cumpliendo la función de apilador, reuniendo los residuos que luego son cargados en el camión recolector. Afirmó que, según ha podido averiguar, no existiría otro caso similar a nivel nacional donde se reconozca esta labor con el nombre de una calle.

La ceremonia fue encabezada por el ministro de Vivienda, Carlos Montes, junto al alcalde y autoridades regionales, marcando el cierre de más de ocho años de organización comunitaria.
El proyecto nació en la población Favio Flores bajo el liderazgo de la fallecida dirigente Elizabeth Varela, cuyo nombre también quedó inmortalizado en una de las principales arterias del conjunto. Los comités Violeta Parra, Vientos de Esperanza, Nacimiento y Nueva Esperanza II hicieron posible este megaproyecto habitacional, impulsado en sus inicios por la Dirección de Desarrollo Comunitario del municipio.