Asociación de Dueños de Taxibuses Urbanos de #Chillán declara estado de alerta y solicita medidas urgentes ante alza histórica del diésel
El transporte público mayor de Chillán atraviesa un momento crítico. La Asociación de Dueños de Taxibuses Urbanos encendió las alarmas y declaró estado de alerta ante el sostenido aumento del precio del diésel, junto a otros costos operacionales que hoy golpean con fuerza al gremio.

El escenario es calificado como uno de los más complejos de los últimos años, debido al encarecimiento general del costo de la vida, lo que está impactando directamente la operación diaria de los buses. Desde la organización advierten que la situación requiere medidas urgentes para evitar un colapso del sistema.
El presidente del gremio, Humberto Llanos, fue enfático al señalar que la crisis ya superó el nivel de preocupación habitual, debido a que no solo el diésel ha registrado fuertes alzas, sino también insumos clave como neumáticos y repuestos. En ese contexto, indicó que se está solicitando una compensación de 800 mil pesos por bus, con el fin de amortiguar el impacto económico.
A esto se suma un factor clave: las tarifas se mantienen congeladas, lo que impide traspasar estos aumentos al valor del pasaje. Esto, según el gremio, deja a los operadores absorbiendo completamente los costos, generando una creciente asfixia financiera.
Frente a este escenario, no se descarta abrir el debate sobre un eventual ajuste tarifario, aunque recalcan que debe ser una discusión responsable. “El transporte público no puede detenerse”, advirtió Llanos, insistiendo en la necesidad de asegurar la continuidad del servicio.
Finalmente, la asociación planteó medidas complementarias como el aplazamiento del pago de permisos de circulación y reiteró su disposición al diálogo con las autoridades. El objetivo, aseguran, es evitar que esta crisis termine afectando a miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público en Chillán.